sábado, 4 de agosto de 2012

ROSARIO A DIOS PADRE ETERNO




Este Rosario es un signo de los tiempos, de estos tiempos que ven el regreso de Jesús a la tierra "con gran potencia" (Mt. 24,30). La “potencia” es por excelencia el atributo del Padre(“Creo en Dios Padre todo poderoso”): es el Padre que viene en Jesús, y nosotros tenemos que apremiarlo para que acelere los tiempos de la nueva creación tan esperada (Rm 8,19).

El Rosario del Padre, en cinco misterios, nos ayuda a reflexionar sobre la Misericordia que "es más potente que el mal, más potente que el pecado y que la muerte" (Dives in Misericordia, VIII, 15); nos recuerda como el hombre puede y tiene que volverse instrumento del triunfo del Amor del Padre, dándole su “sí” completo y de este modo insertarse en el círculo de Amor trinitario que lo vuelve "gloria viviente de Dios"; nos enseña a vivir el misterio del sufrimiento que es un don grande, porque nos dá la posibilidad de dar testimonio de nuestro Amor por el Padre y de permitirle dar testimonio de sí mismo, bajando hasta nosotros.
Lo presentamos ahora oficialmente, con la aprobación del Arzobispo de Foggia, Italia, Mons.Giuseppe Casale.

Pero no tenemos que sustituir el Rosario de María con el Rosario del Padre; tenemos que, después de haber rezado el Rosario Mariano entero, con los 20 misterios, pedirle a la Madre que reze con nosotros el Rosario del Padre. Ella lo hará e invocará con nosotros al Papá del cielo; el Papá no podrá resistir a ambas llamadas: vendrá y hará “cielos y tierras nuevas” (Ap 21).


¿Como se recita ?

En el Nombre del Padre,del Hijo y del Espíritu Santo


Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén


"Padre mìo, Padre bueno, a Tì me ofrezco, a Tì me doy".


Angel del Señor, fiél custodio mío,a quién me ha encomendado la Divina Bondad, ilumíname, protégeme, dirígeme y gobiérname siempre. Amen.


Se enuncia en cada decena el "misterio", por ejemplo, en el primer misterio: "el triunfo del Padre en el jardìn del Edén cuando, después del pecado de Adàn y Eva, promete la venida del Salvador" .



Después de una breve pausa de reflexión se recitan: un "Ave Marìa", diez "Padre Nuestro", un "Gloria".

Al final de cada decena de la Corona se repiten las dos oraciones: “Padre mío...”, “Angel del Señor”.

Al final del rosario se recitan las Letanías del Padre y la oración "Padre mío, me abandono a Ti."



En el primer misterio contemplamos el triunfo del Padre en el jardín del Edén cuando, después del pecado de Adán y Eva, promete la venida del Salvador (un“Ave María”, 10 “Padre Nuestro”, “Gloria”, “Padre mío...”, “Angel del Señor”).



Entonces Yahvé Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo.
Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
Enemistad pondré entre ti y la mujer, entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar”.
A la mujer le dijo: “Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos....”






En el segundo Misterio contemplamos el triunfo del Padre en el momento del “Fiat” de Marìa durante la Anunciaciòn. (un“Ave María”, 10 “Padre Nuestro”.....).




El Ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús. Él será grande y se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin”.





En el tercer Misterio contemplamos el triunfo del Padre en el huerto del Getsemanì cuando da toda su potencia al Hijo. ( un “Ave Marìa”, 10 “Padre Nuestro”.....)




Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: “Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba. Y sumido en agonía oraba más intensamente, y su sudor se volvió como gotas espesas de sangre que caían en tierra.”





En el cuarto Misterio contemplamos el triunfo del Padre al momento del juicio particular (un “Ave Marìa”, 10 “Padre Nuestro”.....)




Estando él todavía lejos, le vio su padre, y conmovido corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo”. Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y revestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido hallado....



En el quinto Misterio contemplamos el triunfo del Padre en el momento del juicio universal ( un “Ave Marìa”, 10 “Padre Nuestro”...)



Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: “ ¡Esta es la morada de Dios con los hombres! Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo, y él, “Dios-con-ellos”, será su Dios. Y enjugará las lágrimas de sus ojos; no habrá ya muerte, ni habrá llanto, ni gritos, ni fatiga, porque el mundo viejo ha pasado”


Salve Reína.... Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre por el Papa.


Letanìas del Padre
Padre de infinita majestadten piedad de nosotros
Padre de infinita potencia
"
Padre de infinita bondad
"
Padre de infinita ternura
"
Padre, abismo de Amor
"
Padre, potencia de gracia
"
Padre, esplendor de resurrección
"
Padre, Luz de paz
"
Padre, regocijo de salvación
"
Padre, siempre más Padre
"
Padre de infinita misericordia
"
Padre de infinito esplendor
"
Padre, salvación de los desesperados
"
Padre, esperanza de quien reza
"
Padre, tierno ante cualquier dolor
"
Padre, por los hijos más débiles
te imploramos
Padre, por los hijos más desesperados
"
Padre, por los hijos menos amados
"
Padre, por los hijos que no te han conocido
"
Padre, por los hijos más desolados
"
Padre, por los hijos más abandonados
"
Padre, por los hijos que luchan para que venga tu reino
"
Oremos:
Padre, por los hijos, por cada hijo, por todos los hijos, te imploramos: danos paz y salvación en nombre de la Sangre de tu Hijo Jesús y en nombre del sufrido Corazón de nuestra Mamá María. Amén.
Padre mío, me abandono a Ti.
Padre mío,
me abandono a Ti.
Haz de mí lo que quieras.Lo que hagas de mí te lo agradezco,
estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo.
Con tal que Tu voluntad se haga en mí
y en todas tus criaturas,
no deseo nada más, Dios mío.Pongo mi vida en Tus manos.
Te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque te amo,
y porque para mí amarte es darme,
entregarme en Tus manos sin medida,
con infinita confianza,
porque Tu eres mi Padre.